
El Barça acude el miércoles a Glasgow para jugar ante un rival incómodo como es el Celtic. La clave para regresar de Escocia con un resultado positivo estará en mover el balón mucho más rápido que el rival.
Hay resultados, pero no hay un juego fluido. Estás vivo en todo, pero no has conseguido nada. En tres meses exactos se liquida todo. ¿Mi ilusión? Que los integrantes del vestuario del Barcelona no se conformen en saber que lo tienen todo al alcance. Porque para cogerlo tendrán que hacer más de lo que han hecho hasta la fecha. Y este más lo entiendo en términos puramente futbolísticos.
Números en mano, defensivamente, casi perfectos. Pocos, poquísimos goles encajados. Otra cosa es la organización ofensiva. Y aquí el margen de mejora es enorme. Puedo llegar a entender que, en algún momento, o momentos de la temporada, por mil razones, te eches un poco atrás. Como no ando fino en fase ofensiva, mejor trato de rearmarme en fase defensiva.
Una idea peligrosa
La duda siempre te hace dar uno o dos pasos hacia atrás. Y más si en tu cabeza te ronda una idea cierta, pero peligrosa: con tanto talento delante, siempre habrá alguien que haga algo. Es evidente que existe talento y efectivos delante, pero yo, a la vez, empezaría por facilitarles las cosas para que se multipliquen las posibilidades de "hacer algo".
Sin entrar de nuevo en el juego de posición y el ritmo de balón, en cómo ha de ser el centro del campo, el que dé o no dinamismo a los partidos, dé o no mejores o peores ventajas a sus delanteros, dé o no una tarde con mayor o menor tranquilidad a sus propios defensas, hay detalles --que no certezas-- para tratar de ser positivos.
Por un lado, el recorte de puntos --y recorte significa me acerco y punto-- respecto al líder. Por otro, que Henry y Ronaldinho hayan marcado sus goles. Sin entrar en las decisiones arbitrales --son más viejas que el fútbol--, porque a favor o en contra ya están tomadas, me quedo con la idea de que sus goles en Zaragoza les pueden dar un plus extra de confianza en sí mismos. Todas las cosas buenas, por pequeñas que sean, suman. Regresa Etoo, vuelve la Champions, luego, seguido, las semifinales de Copa del Rey... Hay un montón de partidos casi jugando semanalmente miércoles-domingo en los que espero algo más que efectividad y rendimiento detrás.
La Champions
De entrada, el próximo miércoles, en Glasgow, ante el Celtic, es obligado tener la posesión del balón. Y si quiero que corran tras él, tendré que moverlo más rápido de lo que lo vengo haciendo últimamente. Porque de no ser así, iremos al choque. Y, al choque, ellos siempre serán más fuertes. Y no hay ritmo alto de balón sin un buen juego de posición. Y para ello también deberé de hacerlo mejor de lo que lo vengo haciendo.
La película la hemos visto mil veces. Cada falta a un jugador que reciba y la baje de espalda a tu portería, cada córner, cada saque de banda, cada falta colgando el balón a la olla, te puede crear peligro. Evitarlos todos es imposible, pero sí te puedes ahorrar unos cuantos sustos aplicando bien lo que debería de ser el abc de tu estilo futbolístico. Si el Barça sabe dormir y activar este encuentro a su conveniencia, difícilmente puede tener más historia.
El Madrid, en cambio, tendrá que lidiar en la Champions con un rival incómodo y a la vez con calidad. Personalmente, la Roma no es Totti y 10 más. Hay más de un jugador con calidad, hay gente con capacidad de jugar el balón a la vez que dominan lo que todos los italianos: el tempo de los partidos. ¿Opciones del Madrid? Muchas. ¿Pasará fácil? Fácil no.
Una buena medida
Para alguien como yo, que siempre ha defendido los contratos de corta duración en los futbolistas, no puedo exclamarme cuando leo que a Raúl y a Casillas les han ofrecido un contrato "de por vida". Más allá de que no se trata de contratos "de por vida" --hay una fecha de expiración y unos mínimos a cumplir a partir de entonces--, reitero que, en ambos casos, me parece bien. Por lo que son y por lo que representan en su club. Por el tiempo que llevan dando el callo, por el rendimiento que han dado, dan y pueden dar --uno más que el otro por edad--, y porque no hace falta ser un lince para saber una cosa: cuando se vean mal serán los primeros en retirarse. Siempre estaré a favor de los vínculos de corta duración entre club y futbolista. Incluso entre club y entrenador. Se paga en función del rendimiento. Pero siempre hay excepciones. Y los tipos que son un ejemplo dentro y fuera del campo; los tipos que aúnan rendimiento y fidelidad a unos colores, para mí siempre tendrán la ocasión de tener un reconocimiento. Y el que leo que les da el Madrid lo es. A partir de ahí, que nadie abra el grifo. Porque lo excepcional deja de serlo en cuanto se le añaden más nombres.
1 comentario:
buenas dolar no me puedo creer lo que leo tú hablando bien del madrid (o de alguno de sus jugadores)¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
y eso que aún duele a cualquier barcelonista (y mas si es tan aferrimo como tú) el gesto de silencio que os hizo raúl en el nou camp.
J.ratón
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